El enemigo está dentro
¡ Disparad sobre nosotros !
El asedio del Cuartel Simancas, 33 días de resistencia en Gijón en el verano de 1936
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Entre el 20 de julio y el 21 de agosto de 1936, menos de quinientos hombres resistieron durante treinta y tres días en el Cuartel de Infantería Simancas de Gijón frente a las fuerzas republicanas que controlaban la ciudad. El episodio es uno de los más documentados y singulares de la Guerra Civil en Asturias, y su memoria física pervive hoy en el monumento que la Asociación Raíces defiende ante el riesgo de desaparición.
El contexto: Gijón en julio de 1936
El 18 de julio de 1936, el alzamiento militar contra el gobierno de la Segunda República se extendió por toda España. En Gijón, las tropas sublevadas salieron de los cuarteles el 20 de julio con el objetivo de tomar los puntos neurálgicos de la ciudad: el Ayuntamiento, la Estación de tren, la Telefónica, Correos y la Fábrica de Gas. A diferencia de lo ocurrido en Oviedo, donde el general Aranda logró mantener el control de la ciudad, el alzamiento en Gijón fracasó desde el primer momento frente a la resistencia popular organizada.
Las fuerzas sublevadas quedaron confinadas en dos enclaves: el Cuartel de Infantería Simancas, en la actual Avenida de los Hermanos Felgueroso, y el Cuartel de Zapadores, en la Plaza de la República. Rodeados por las milicias obreras y sin posibilidad de recibir refuerzos terrestres, los defensores iniciaron un asedio que duraría treinta y tres días.
Las fuerzas defensoras: quiénes eran los hombres del Simancas
El Cuartel Simancas estaba guarnecido por efectivos del Regimiento de Infantería de Montaña Simancas n.º 40, bajo el mando del coronel Antonio Pinilla Barceló. La guarnición inicial rondaba los 350 hombres, a los que se sumaron civiles afines al alzamiento que se refugiaron en el cuartel en los primeros días.
En el Cuartel de Zapadores, ubicado en posición elevada y con mejores condiciones defensivas, se encontraba el VIII Batallón de Ingenieros Zapadores con unos 180 efectivos. Este cuartel cayó el 16 de agosto de 1936, y sus supervivientes se trasladaron al Simancas para continuar la resistencia hasta el último día junto a la guarnición principal.
Entre los defensores figuraban militares de carrera, guardias civiles, voluntarios civiles y personal de diversa procedencia. El periodista Joaquín Alonso Bonet documentó más de 126 nombres de caídos, que quedaron grabados en el monumento inaugurado en 1958 y constituyen hoy un registro histórico primario de valor irremplazable.
Cronología documentada del asedio
20 de julio. Las tropas sublevadas salen de los cuarteles. El alzamiento fracasa en el control de la ciudad. Los defensores quedan sitiados en el Simancas y el Cuartel de Zapadores.
29 de julio. El crucero Almirante Cervera llega a la bahía de Gijón. Sus cañonazos sobre posiciones republicanas y el intercambio de mensajes por radio se convierten en el único hilo de contacto exterior de los sitiados con el bando nacional.
14 de agosto. La aviación sublevada bombardea el centro de Gijón causando decenas de muertos civiles. La represalia republicana es inmediata: 166 presos son ejecutados esa misma tarde en tres puntos distintos de la ciudad —el Cementerio de Jove, la zona de Roces y la Playa de San Lorenzo— en lo que se conoce como el Viernes Negro.
16 de agosto. Cae el Cuartel de Zapadores. Sus supervivientes se incorporan a la defensa del Simancas.
21 de agosto. Las fuerzas republicanas asaltan el Cuartel Simancas. En los momentos finales, el coronel Pinilla transmite por radio al Almirante Cervera la frase que quedó grabada en la historia: «El enemigo está dentro, disparad sobre nosotros». El cuartel cae ese mismo día.
El Cuartel de Zapadores y su caída el 16 de agosto
El Cuartel de Zapadores, situado en la actual Plaza de la República, ocupaba una posición estratégicamente favorable por su emplazamiento elevado. Durante las primeras semanas del asedio resistió con relativa solidez gracias a sus condiciones defensivas superiores. Sin embargo, el 16 de agosto las fuerzas republicanas lograron tomarlo tras intensos combates.
La caída del Cuartel de Zapadores concentró todos los efectivos supervivientes en el Simancas y aceleró el desenlace final. Los hombres que llegaron desde Zapadores se sumaron a una guarnición ya muy mermada por las bajas de cinco semanas de asedio continuo.
El desenlace del 21 de agosto
En la madrugada del 21 de agosto de 1936, las fuerzas republicanas lanzaron el asalto definitivo al Cuartel Simancas. La resistencia se prolongó hasta que el enemigo penetró en el interior del edificio. En ese momento, el coronel Pinilla transmitió al crucero Almirante Cervera el mensaje que sintetiza el espíritu de los treinta y tres días de asedio: «El enemigo está dentro, disparad sobre nosotros».
El cuartel fue destruido por los bombardeos y posteriormente demolido. Sobre sus mismos cimientos, la Compañía de Jesús levantó en 1942 el actual Colegio de la Inmaculada, manteniendo las líneas del edificio original. El emplazamiento histórico puede visitarse hoy en la ruta histórica del Cuartel Simancas que recoge esta misma web.
El legado: del cuartel al monumento
En 1958, veintidós años después del asedio, se inauguró en Gijón el monumento a los Héroes del Simancas. La obra, encargada al escultor Manuel Álvarez Laviada con arquitectura de Luis Moya Blanco —autor también de la Universidad Laboral de Gijón—, se convirtió en el único testimonio físico permanente de los treinta y tres días de resistencia.
Hoy ese monumento está bajo amenaza de retirada. La Asociación Reivindicativa de la Memoria Histórica Raíces trabaja para que la máxima protección jurídica disponible —la declaración como Bien de Interés Cultural— garantice su permanencia. Puedes conocer el estado del proceso en nuestra página sobre la declaración BIC del monumento Simancas, y el valor artístico de la obra en el artículo sobre su autoría y contexto histórico.
Asociación Reivindicativa de la Memoria Histórica Raíces · Gijón, Asturias · heroesdelsimancas.com
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Editorial Alabarda
Sirva este libro como homenaje de la Asociación Reivindicativa de la Memoria Histórica Raíces a los hombres del Cuartel de Simancas, que dieron su vida en cumplimiento de su juramento, por Dios, por su Patria y por su honor, bien seguros de su destino, dispuestos a morir cara a cara con el enemigo que durante treinta y tres días asedió los muros del glorioso cuartel en Gijón, un recuerdo imperecedero ante Dios y ante la Historia con heroicidad numantina.



Frente Popular-Terror Rojo
El 14 de agosto de 1936 —un viernes, víspera de la Asunción— la aviación sublevada bombardeó el centro de Gijón causando decenas de muertos entre la población civil. La represalia fue inmediata: 166 presos fueron ejecutados esa misma tarde en tres puntos distintos de la ciudad. Este mapa identifica y documenta cada uno de esos escenarios, con indicación de las fuentes y del nivel de certeza de cada localización.
Gijón, Asturias · 14 de agosto de 1936
Cartografía de los fusilamientos
del Viernes Negro
166 víctimas · Un día de represalia
Mapa de investigación académica que localiza los escenarios del 14 de agosto de 1936 en Gijón: el bombardeo aéreo, el lugar de detención de los presos y los lugares de ejecución. Los puntos se clasifican por nivel de certeza documental.
Los siete puntos cartografiados
⚠ Pendiente Contraste con archivo parroquial y Archivo Histórico Provincial de Asturias
⚠ Pendiente Localización exacta de la estación histórica: vuelo americano 1945-46 (CNIG)
Fotografía de época: fondo Constantino Suárez, Museu del Pueblu d'Asturies
⚠ Pendiente Mapa de Fosas de Asturias (Principado) · Vuelo americano 1945-46 (CNIG) · Archivo Histórico de Asturias (causas sumarísimas)
⚠ Pendiente Hemeroteca El Comercio agosto-octubre 1936 · Lorenzo Somonte, Disparad sobre nosotros (1986)







